The Fallen

July 16, 2009

Hello

Fallen beings have always had a relevant role in all kind of artistic expressions. There is nothing more eloquent than the story of  a high being who for faith or foe is degraded to the meaningless level of the common, or even less than common, the dispossessed. Even the new Transformers movie (Bay, 2009) talks about it. But why this theme is so attractive? Michel Jackson, for example, was a fallen star until his dead, which rise him one last tim. However during his period of  “disgrace” everybody was talking about him. Of course, whatever fallen means for Michael Jackson it would be the apex for a regular being.

Even when we talk about a regular falls, we like them. The famous Home Video TV shows are full of them and they are hilarious, but why? Nobody laughs when someone rises up only when someone falls. It is just a question without an answer from my part. Even if I try to answer it, I have no time.

I do not totally agree with the lyrics by Oasis but the song seems pertinent.

Read each other soon!


The other way

July 15, 2009

Hi

Today I was suppose to write about The International (Twyker, 2009), this anti-climatic thriller, but I would like to use these few minutes I have to talk about something by far more important. The new requisites to travel to Canada.

The first thing I would like to mention is that everybody has the authority over their own homes. If you do not want to invite someone to your house nothing can oblige you to do it. If you want to establish certain requisites for your invitees (like brining a bottle of wine, or some taquitos of deshebrada) you have the right of doing it. In the same way because of the increase of the amount of Mexican migrants. The Canadians have decided to request a special visa for the Mexicans who want to visit their home.

I had the oportunity to visit Canada a few years ago, and it looked to me like the Europe in America. Open mind people with no real restrictions to Mexican visitors. If you wanted it you only needed your ticket and you could fly to Vancouver, Montreal, Toronto, Quebec, etc on a weekend. To be able to spend time in such beautiful places was a privilege.

In a lot of places in Canada people leave their doors open. From now on, to Mexicans those doors are closed. Canadians will still open them but now we need to knock.

That is what happens when one feels better with the neighbour than at our own home.

Read each other soon!


Waking up

October 28, 2008

It does not matter if you had a good or a bad night, waking up is always traumatic. Traveling from one world to another in a literal blink convulse our soul. The horrendous monster is running after us, the darkness wraps us while we feel its cold claw on our shoulder. It is our time… It was wonderful to live; however we do not have time to remember the sunny days lying on the grass inventing figures out of white and soft clouds. We are only feeling the cold sweat soaking our heart which incessantly pumps glacial blood to our body. Of course, we want to scream but we cannot. There is no voice in lungs and throats that can barely breathe. There is no hope tonight, in this emptiness reigned by fear. It is our last chance, we have the certainty that we will be death the next second, therefore, in this, our last one, we want to shout out, rather as an evidence of an abominable act than as our last resource to save our lives. The scream dies within us. An impotence feeling overwhelm us, and we die in exacerbated anguish. Yet, we are still alive; our irregular breathing makes us open our eyes. We are sited in a dark room but we made it. We open the blind and the sunlight dazzles our eyes as we had never used them before. It was just a dream, a bad dream.

That sportive red car is ours. We do not care about the enormous house, in fron of which, it is parked. We know it is ours too. We just want to drive across this marvelous landscape, below this warm sun. In the horizon the sea goes far beyond our sight. The sparrows sing an arrhythmic melody. The salt and flowers scent is mixed in the air.

We are driving to meet someone. We do not know who is it, however we know that we want to be with this person forever. We have been waiting for this person our whole life. This is the first day of a perfect existence. There is no option, we turn on the radio and we start singing. The song is perfect: I feeeeeel gooood! I know if I wouldn’t….Only Chuck Brown and we can sing it right.

The person is there, sited on a bench in the small square filled up with green trees and chipmunks that stand before all peasants asking for food with their onyx eyes. The sunlight is filtered by the branches and infinite pieces of luminescence and shadows cover the road.

We are so happy, we walk forward with confidence, an immense joy is just a few steps away.

Where are we? The darkness was not there an instant before. We feel tired, the sheets are heavy. The song of our cell phone woke us up and the television turns on automatically: Another 1000 corpses were found in Angola, markets are 5% down again, gasoline price has increased another couple of dollars. Life is difficult and we need to face it awake. The dream is over.

Read each other tomorrow!


La complejidad de la simpleza

October 3, 2008

Oscar Wilde escribió un cuento que se llama La esfinge sin secreto. A grandes rasgos el cuento trata de un joven que se ve interesado en una damisela de muy buen ver (y mejor tocar como dice la plebe de mi pueblo) quien es muy esquiva y misteriosa. O sea que el mozuelo no le encuentra el modo. Anda que se cuecen las habas y de plano se da a la tarea de seguirla para conocerla mejor y ver si de ese modo puede llegar a su oculto corazón. Uno podría pensar que el muchacho encontraría aquí la forma de desentrañar al objeto de sus deseos, pero la verdad termina aún más confundido. Mientras más sigue a la chica mas se da cuenta que tiene comportamientos inexplicables. Al verse (como dicen en mi pueblo) “sacado de onda” de plano la cofronta le dice que se quiere casar con ella  pero ella le tiene que decir la verdad sobre su vida. ¿Será la muchacha una dama de la vida galante? ¿Será una espía del gobierno Inglés? ¿Será una bruja?¿tendrá una familia incomoda? ¿Será una ladrona? Me imagino al pobre muchacho tratando de descifrar a la mujer que tanto ama, hundido en la incertidumbre. Pero la muchacha le asegura que no se encuentra con nadie, que no hay secreto que perseguir. El jovén se encrespa le dice dos que tres frescas y se marcha. Al otro día recibe una carta de ella que devuelve sin abirir. Se va de viaje para olvidar el dolor y cuando regresa se da cuenta que la dama en cuestión a muerto. Desconsolado vuelve a perseguir ese secreto que nunca pudo descubrir y al final se reune con un amigo a quien le platica la historia y a quien cerca del final confiesa “ella tenía una pasión por los misterios, pero ella misma, en realidad, era una esfínge sin secreto”.

Es decir, todos esos comportamientos son cosas que ella misma se ha inventado para hacerse la interesante Para mostrar una complejidad de la que carece porque simplemente concibe su vida como monótona o sencilla. La clase de cosas que solamente alguien con la vida resuelta se tomaría la molesta de hacer.

Todos en algún momento de nuestras vidas hemos querido parecer interesantes, hablar de temas complicados, demostrar que nuestras vidas han sido un reto dificilísimo del que sólo nosotros hemos podido salir avante. Y es cierto, solo nosotros podemos vivir nuestra vida, pero es cierto para todos sin excepción. La realidad es una aventura lo suficientemente excitante como para crear elementos huecos a su alrededor. Aún así muchos nos hacemos trajes de brillantes cuentas en lugar de lucir nuestros vestidos honestos, labrados con la dificultad y complejidad del día a día. Por eso, quizás, no termino de entender a las figuras de oropel que salen todos los días en los programas de espectáculos, o la chica que durante el almuerzo les cuenta a sus amigas aventuras falsas.

Oscar Wilde, tan observador como era supo plasmar en las letras esa vacuidad de la sociedad que en la actualidad se encuentra refinada en la farándula de chismes. Sin embargo al final de la historia, en la última frase para ser más exacto, ese misterio que envolvía a la dama (aún falso) permanece. Esa es la forma en que Wilde nos pregunta ¿qué es mejor? ¿ganar la posteridad por una mentira? o ¿vivir felizmente una verdad?. Wilde escribe por último: “[Su amigo] sacó el portafolios, lo abrió y miró la fotográfía ‘¿me pregunto cuál será la verdad?’ dijo al fin” 

 

Nos estamos leyendo


Los deseos reprimidos

October 2, 2008

Esta en una cena. Todos parecen muy serios y comen apaciblemente. Llega el postre y es un exquisito pastel de chocolate. Sobra sólo un pedazo y el invitado de honor estira la mano para tomarlo. Usted está más cerca, con facilidad podría ganarlo y de verdad quiere ese pedazo de pastel así que ¿Por qué no hacerlo? Sin embargo, no lo hace. Esta introducción que parece plagiada de cualquier texto de divulgación, no pretende demostrar algún resultado de un trabajo científico del comportamiento. Simplemente sirva como preámbulo de uno de los sentimientos más profundos en la mente humana. Los deseos reprimidos. Y es que como seres humanos lo deseamos todo, pero no lo podemos tener todo. Así que ya sea que su deseo reprimido sea de sabor chocolate y esté sobre la mesa, o bien sea vestirse como su corista favorita y salir a marchar por la 5ª avenida, o simplemente sea peinar como es debido a su compañero de trabajo. Todos tenemos deseos reprimidos. Hay muchos con los cuales podemos vivir a cuestas sin ninguna dificultad pero otros hay que nos acosan día y noche. Es decir, no es lo mismo que se te antojó un pay a media noche a que siempre quiso ser cantante de rock. Para mañana el pay será asunto olvidado pero para mañana ese deseo de ser una persona diferente le seguirá pesando. ¿Cómo saber cuándo es preciso lograr esos deseos? Supongo que todo tiene que ver con nuestra visión de nosotros mismos y nuestra propia evaluación de la situación. Si hubiera comprado esa cámara cuando estaba en oferta, si me hubiera animado a decirle que la amaba, son frases de deseos que en el momento reprimimos y más adelantes se convirtieron en oportunidades perdidas. Hay muchas segundas oportunidades pero no las hay para todo por eso es tan difícil cruzar ese umbral del deseo a su consecución real. Claro, una cosa es buscar la realización de un deseo y otra muy distinta conseguirlo. Aunque, generalmente, ese concepto de “haberlo intentado” aplaca la idea del deseo insatisfecho, pero puede encender otra ¿Por qué no hice esto o aquello? tal vez nos preguntemos, y aquí estaremos ante otra de las vertientes de los deseos ¿Qué estamos dispuestos a dar por verlos hechos realidad? En mi experiencia (y ahora empiezo a sonar como libro de superación barato) la gente no está dispuesta a dar gran cosa por deseos que según ellos tienen en gran valía. ¿Qué estas dispuesto a hacer para que ella te haga caso? ¿Estas dispuesto a una cirugía plástica? ¿Estas dispuesto a ir al gimnasio 8 horas al día? La mayoría de los caballeros que se encuentran obnubilados por una flor de radiantes pétalos concluirán que no es para tanto aún cuando minutos antes se hayan querido suicidar saltando de la mesa del bar dónde beben de tristeza. Cuando empezamos a hacer las cuentas tal vez nuestro deseo no sea tan profundo.

Sin embargo cuando cumplimos un deseo hay una mezcla de satisfacción y desazón. Muchas veces dimos demasiado para el magro resultado. Muchas veces el resultado fue justo lo que esperábamos pero al paso de los días pierde ese valor primero. Muchas veces el deseo está mejor así, como deseo.

Así que nuestros deseos reprimidos, de alguna manera, son el motivo de nuestra vida cotidiana y como los galgos una vez alcanzados todos nos retiraremos de las carreras. Es mejor parece, desear con incertidumbre que lograr con certeza.